¡EN LOS SONIDOS VIEJOS SE HACEN LOS MEJORES RIFFS!
Originarios de la ciudad de Douarnenez, en Bretaña, los cinco colegas de Komodor miran hacia el oeste y tienen los oídos pegados a los años 70. Divertirse. Tocar fuerte. Ir a lo esencial. Los bretones reavivan la llama de los setenta con un rock febril que bebe del classic rock/hard rock estadounidense de los 70, aderezado con sonoridades psicodélicas tomadas de Inglaterra. Unos días antes de la salida de su primer álbum, Nasty Habits, la mitad de la ciudad de Douarnenez se desplazó a las Transmusicales de Rennes para admirar a los nuevos abanderados del rock local, llegados para izar con orgullo el pabellón «DZ City» en la capital bretona. Generosos, enérgicos y perfectamente calibrados para el directo, estos cinco muchachos nos recuerdan dos reglas esenciales cuando uno es músico: hacer la música que uno ama y la importancia de tener buenos amigos.
El equipo de Woodbrass los conoció antes de su concierto.

¿De dónde viene esa idea de hacer rock de los años 70 en 2022?
SLYDE BARNETT (guitarra y voz) : es realmente el sonido que nos gusta y nuestras influencias. Personalmente, me crié con esas sonoridades. Mi padre tenía bastantes vinilos de los 60-70, discos de Status Quo, de James Gang, por ejemplo. Y para mí fue evidente trabajar esos temas cuando empecé con la guitarra.
RONNIE CALVA (guitarra): para todos los miembros del grupo es, esencialmente, una herencia sonora de nuestros padres. Es un sonido que todos escuchamos de muy jóvenes y, al crecer, nos fue forjando musical y hasta humanamente. Esa libertad que se siente con ese sonido nos marcó de verdad.

La ropa vintage, siempre chic
¿Cómo se formó Komodor?
SLYDE: cuando teníamos 13-14 años, yo tenía un grupo con Ronnie Calva. Escuchábamos bastante garage pero también grupos locales como The Octopus o Broken Teeth. Hoy son un poco nuestros hermanos mayores. Meline (guitarra) tenía su propio grupo por su lado y se nos unió. Yo volvía de gira con un grupo sueco que se llama Blues Pills y cuyo guitarrista es bretón. Y eso me reavivó las ganas de hacer un rock un poco más retro que garage. Empezamos entonces a relanzar un proyecto con Goudzou, que hacía nuestro sonido, y Ricky, el batería, que había tocado en Octopus. Nos juntamos para ensayar, salieron riffs y la historia empezó.
Vuestro primer EP se grabó en Suecia, ¿por qué?
GOUDZOU (bajo y voz): tuvimos la oportunidad de ir a grabar allí gracias a Slyde, que había girado con Blues Pills. Zack Anderson, el bajista del grupo, había montado su estudio allí. Fuimos con dos temas y terminamos de componer el EP in situ. La idea también era vivir una aventura y aprender a conocernos. ¡Y funcionó de maravilla!
RONNIE: fue una experiencia real porque era la primera vez que podíamos grabar en un estudio 100 % analógico. Y, por tanto, en las condiciones que queríamos desde el principio: conseguir un sonido setentero.
¿La grabación de vuestro álbum Nasty Habits fue diferente?
GOUDZOU: sí, lo grabé de la A a la Z. Parte de la grabación se hizo en casa de mis padres, donde tengo un home studio con una parte analógica y otra digital. Grabamos el álbum en digital pero con previos analógicos en una mesa Tac Bullet de principios de los 80, con micrófonos de AKG D12 y micrófonos de cinta. Como overheads para la batería, usé un Neumann TLM 102. Me concentré esencialmente en la toma de sonido. Estábamos a mitad de la grabación cuando llegó la prohibición de desplazarse a más de 30 kilómetros. Mis padres viven cerca de Brest, así que mudé gran parte del estudio para llevarlo a Douarnenez, a casa de nuestra amiga Yuna Le Braz. Por suerte, ¡todas las tomas de batería ya estaban hechas! Terminamos allí todas las voces y los arreglos de guitarras acústicas. Una vez acabadas las tomas, volví a Brest para mezclar. Y entonces, nueva catástrofe: se estropea mi ordenador. Así que me gasté lo que me quedaba de ahorros para comprar otro en el día y retomé la mezcla por la noche.
SLYDE: el máster lo hizo después Jim Diamond.
¿Y por qué decidisteis grabarlo vosotros mismos?
GOUDZOU: no teníamos un duro. Pero queríamos sacarlo sí o sí. Así que dijimos: lo grabamos nosotros. Soy técnico de sonido de base, pero solo de directo. Así que fue una gran experiencia para mí, porque era el primer álbum que grababa y producía.
SLYDE: la ventaja es que, con los confinamientos, tuvimos tiempo de probar muchas cosas.
GOUDZOU: sí, y tirábamos para adelante. No nos lo pensábamos. Suena, no está dentro de las normas, nos da igual, ¡pero suena!
Vuestro álbum sale con el sello holandés Soulseller Records. ¿Por qué no fichar por un sello francés?
SLYDE: fue una cuestión de oportunidad. Buscábamos sello para sacar nuestro EP. Dorian de Blues Pills acababa de terminar un disco con su grupo y se lanzaba en solitario, habiendo firmado con el sello holandés Soulseller Records. Dorian pasó la maqueta del EP al mánager del sello y recibimos una respuesta positiva bastante rápido. Así que firmamos con ellos.
En el tema «Believe it» se escuchan metales. ¿Usasteis patches?
GOUDZOU: no, son metales reales, grabados en Douarnenez, en casa de Yuna, con amigos que hacen fanfarria. Y lo que da esa sonoridad es que doblamos todos los metales. Somos muy fans de los Beatles y sus voces están casi siempre dobladas mediante un efecto de overdub. Y ese efecto nos encanta. Así que en el álbum todas las voces y todas las guitarras están dobladas. En la mezcla lo que hice fue grabar una parte a la izquierda y regrabar a la derecha. Y eso es lo que da ese efecto tan timbrado.
¿Y cómo gestionáis la ausencia de ese efecto en directo?
GOUDZOU: lo ponemos todo a tope (risas). Es el nombre de nuestro estudio, TAF Panoramix, que significa «Tout À Fond Panoramix» (Todo a tope Panoramix).

Douarnenez ha sido apodada el Manchester del Finisterre, ¿os dice algo?
RONNIE: siempre ha habido grupos que salieron de Douarnenez en los 80 e incluso a finales de los 90. Hay gente que, en aquella época, hizo mucho para que pudiéramos hacer rock y tener locales de ensayo en lugar de ir a ensayar en la lonja. Y en esos locales, si te pasas por la noche, siempre vas a ver a un veterano o a un chaval charlando o ensayando. Hay muchos intercambios y ayuda mutua. Porque esa MJC es el único lugar para hacer música en la ciudad.
GOUDZOU: todo nuestro álbum se grabó con amigos. Todos los amigos de los amigos que hacen o hicieron rock vinieron a vernos una vez terminada la grabación para aportarnos algunos consejos antes de la mezcla. La suerte que tenemos en Douarnenez es realmente esa ayuda mutua que existe entre músicos.
SLYDE: en esta ciudad hay una concentración de grupos bastante intensa en relación con la densidad de población. De niños, no teníamos necesariamente medios para comprarnos amplis de locura. Así que los mayores nos prestaban material. Siempre ha existido esa voluntad de ayudar a los más jóvenes.
¿Cómo vais a defender este primer álbum en 2022?
SLYDE: tenemos un agente francés que se llama Dionysiac y también hemos firmado con un agente en España, que gestiona, entre otras, las giras de The Lords of Altamont. Si todo va bien, deberíamos girar por España y Portugal en abril próximo durante unos diez días.
EL MATERIAL DE KOMODOR
- Goudzou (bajo, voz): ampli Kustom K-200, bajo modelo custom creado por Antoine CUEFF, luthier con base en Brest.
- Ronnie Calva (guitarra): Fender Bandmaster (1973), Marshall Bluesbreaker (1990), guitarra Gibson Les Paul
- Slyde Barnett (guitarra): ampli Fender Bandmaster (1971), ampli Titan (1965), guitarra Gibson Firebird (2016), Gibson ES-335 (1977)
- Meline (guitarra): ampli Vox AC-30, guitarra Fender Telecaster Deluxe (1972), guitarra Gibson Flying V
- Ricky (batería): batería Wooding (1960)
Desde enero de 2022, Komodor está patrocinado por las cuerdas Rotosound.
NUEVO ÁLBUM
«NASTY HABITS»
[Soulseller Records]

Komodor en directo en las Transmusicales










