
- Angus Young compró su primera Gibson SG de segunda mano hacia 1970, incluso antes de la formación de AC/DC.
- Su uniforme de colegial fue idea de su hermana Margaret, pensado como un guiño a su aspecto juvenil.
- El sonido característico del grupo debe tanto a la SG como a las cabezales Marshall llevados al límite.
- En 2003, AC/DC entra en el Rock and Roll Hall of Fame, la consagración de una carrera construida sobre riffs simples e implacables.
Todos tenemos en mente esa silueta menuda en pantalón corto, sacudida por espasmos sobre un escenario bañado en rojo, con una Gibson SG pegada al cuerpo como una prótesis. En nuestra sección de guitarras, son muchos los músicos que, buscando una guitarra eléctrica, acaban pronunciando el nombre de Angus Young. Pocos guitarristas han marcado tanto el imaginario colectivo con tan pocas notas. Repasamos la trayectoria de un chico de Glasgow convertido, a base de riffs afilados y duckwalks epilépticos, en una de las figuras más reconocibles del rock mundial. Entre anécdotas de gira, elección de material y legado, esto es lo que convierte a Angus Young, y a su guitarra, en una auténtica leyenda.

Angus Young, el chico de Glasgow que quería tocar la guitarra
Angus McKinnon Young nace el 31 de marzo de 1955 en Glasgow, Escocia, en el seno de una familia de ocho hermanos. La familia Young se instala en Australia a principios de los años sesenta, como miles de otros británicos atraídos por los programas de inmigración asistida. Es allí, en Sídney, donde el chaval crece arrullado por el rock naciente y por el ejemplo de su hermano mayor George, ya músico reconocido dentro de los Easybeats.
Adolescente, Angus encadena pequeños trabajos antes de gastarse su primer sueldo en una guitarra de segunda mano, una Gibson SG comprada en una tienda cerca de su casa, hacia 1970. Todavía no lo sabe, pero ese instrumento se convertirá en la prolongación de su propio cuerpo durante más de cincuenta años. Cada tarde, al volver del instituto Ashfield Boys High School, corre a su habitación para tocar durante horas, sin ni siquiera cambiarse de ropa, un detalle que cobrará todo su sentido unos años después.
En 1973, junto a su hermano Malcolm, funda AC/DC en Sídney. El nombre, encontrado en la parte trasera de una máquina de coser por su hermana Margaret, ya simboliza la energía eléctrica que va a recorrer todo el grupo. El dúo de hermanos sienta entonces las bases de un sonido que a primera vista parece simple, pero que se apoya en una alquimia precisa entre:
- El ritmo contundente y bluesero de Malcolm a la guitarra rítmica.
- Los solos incisivos y los riffs repetitivos de Angus.
- Una sección rítmica temible, hecha tanto para el estadio como para el pub.
La Gibson SG, la guitarra que nunca ha abandonado sus manos
Es imposible hablar de Angus Young sin detenerse en su Gibson SG. A diferencia de muchos guitarristas de su generación, apenas ha cambiado de fidelidad: desde principios de los años setenta, es esta doble cutaway (double cut) de cuerpo ligero en caoba la que lo acompaña, modelo tras modelo. El mástil fino, casi «rápido» bajo los dedos, encaja a la perfección con su forma de tocar, hecha de riffs staccato y bends nerviosos.
Gibson acabó por oficializar la relación lanzando, en el año 2000, un modelo signature calcado de su SG de 1968: mástil extrafino, micrófono Angus Young Signature Humbucker en el puente y un 57 Classic en la posición de mástil. Una versión Custom Shop, envejecida a mano y firmada por el propio Angus Young, llegó en 2009 para los coleccionistas más entusiastas.
La SG (Solid Guitar) nació en Gibson en 1961 para sustituir a la Les Paul, considerada entonces demasiado pesada y anticuada. Ironías de la historia: fue precisamente su ligereza y su comodidad para tocar de pie lo que sedujo a Angus Young, capaz de encadenar duckwalks sin soltar jamás una nota.
Hoy en día, un guitarrista que quiera acercarse a ese grano particular, mordiente, algo nasal en los medios y muy presente en los agudos, se decanta de forma natural por las guitarras Gibson USA, y más concretamente por una Gibson SG Standard, la heredera directa del modelo que lo desencadenó todo.
El sonido Marshall detrás de cada riff de AC/DC

Una guitarra sola no hace un sonido. El rugido de Angus Young debe tanto a sus cabezales Marshall llevados hasta el límite. Desde los inicios de AC/DC, el guitarrista prefiere amplificadores a válvulas ajustados al borde de la saturación natural en lugar de pedales de overdrive en exceso: el crunch viene de la potencia bruta, no de un amontonamiento de efectos.
Esta filosofía de «pocos efectos, muchos vatios» ha atravesado toda su carrera, de Bon Scott a Brian Johnson. Explica también por qué el sonido de AC/DC sigue siendo identificable en tres segundos, incluso en una radio de mala calidad: sin chorus, sin delay invasivo, solo una SG, un cable y un muro de amplificadores que respira.
Para acercarte a ese grano en casa o en el local de ensayo, es mejor apostar por un amplificador capaz de saturar de forma natural que por acumular pedales. Echar un vistazo a los amplificadores Marshall sigue siendo, hoy en día, un valor seguro para quien busca ese grano rock británico.
El uniforme de colegial y el duckwalk, la puesta en escena de culto
Si la guitarra hace el sonido, es la puesta en escena la que convirtió a Angus Young en un icono visual. La idea del uniforme de colegial vino de su hermana Margaret: un guiño al hecho de que Angus, recién salido del instituto cuando se formó el grupo, todavía parecía un estudiante. Para su primerísima aparición, en abril de 1974 en Victoria Park, en Sídney, toma prestado directamente el blazer escolar de su sobrino Sam. El traje aguantó una noche antes de acabar literalmente hecho jirones sobre el escenario, un bautismo de fuego que ya anunciaba la energía de las décadas siguientes.
A esto se suma el famoso duckwalk, ese andar agachado tomado directamente de Chuck Berry, pero llevado hasta el agotamiento físico. Angus Young lo repitió tantas veces que lo convirtió en una seña de identidad por derecho propio: corbata torcida, camisa empapada, cabeza sacudida en todas direcciones, y siempre esa SG que nunca abandona su eje de juego, incluso en pleno ataque convulsivo sobre el escenario.
¿Quieres tocar riffs al estilo de Angus Young sin destrozarte los dedos? Empieza por fortalecer tu mano derecha con púas rígidas: el picking staccato de «Back in Black» exige un ataque franco, casi percusivo.
Highway to Hell, Back in Black: la huella de Angus Young en la historia del rock
La discografía de AC/DC se lee como una masterclass de riffs eficaces. Highway to Hell (1979), último álbum con Bon Scott, sitúa al grupo en lo más alto a nivel mundial. Su muerte repentina, pocos meses después, podría haber supuesto el fin de la aventura. Es entonces cuando Angus Young revela otra faceta de su talento: la de seguir componiendo, apoyado por Malcolm, para dar vida a Back in Black (1980) con el nuevo cantante Brian Johnson. El álbum se convierte en uno de los más vendidos de la historia del rock, sostenido por riffs convertidos en estándares absolutos del género, el tipo de melodía que se reconoce desde la primera nota, incluso sin ser fan.
Esta longevidad y esta constancia explican el reconocimiento tardío pero merecido de Angus Young por parte de la crítica. En 2003, AC/DC entra en el Rock and Roll Hall of Fame, con Steven Tyler de Aerosmith como padrino de la ceremonia. En 2023, Rolling Stone lo sitúa en el puesto 38 de su lista de los mejores guitarristas de todos los tiempos, junto a su hermano Malcolm, un reconocimiento conjunto que demuestra hasta qué punto su dúo era indisociable. Da igual el estilo o la generación: blues rock, hard rock o stadium rock, la receta Young/Young sigue influyendo a generaciones enteras de guitarristas que buscan, todavía hoy, recuperar ese grano tan particular.
En el plano puramente técnico, lo que llama la atención en Angus Young es la economía de medios. Nada de escalas exóticas interminables, nada de tapping virtuoso: pentatónicas, bends precisos y, sobre todo, un sentido del timing y del silencio que deja respirar cada riff. Una lección que muchos guitarristas en ciernes harían bien en recordar antes de lanzarse de cabeza a solos demasiado cargados.
Para quien quiera trabajar este tipo de riffs en casa, lo mejor es partir de un buen equipo: un juego de cuerdas para guitarra eléctrica de buena tensión ya ayuda a recuperar esa sustentación de nota tan particular, sin tener que forzar el mástil.
Cincuenta años después de sus inicios, Angus Young sigue de gira con AC/DC, siempre con su pantalón corto de colegial, siempre con una SG en bandolera. Pocos artistas pueden presumir de haber mantenido una identidad tan coherente a lo largo de medio siglo de carrera, sin ceder jamás a las modas pasajeras ni renegar de lo que hizo su fuerza inicial: la sencillez, llevada hasta la perfección.
En el fondo, si Angus Young sigue fascinando tanto, quizá sea porque encarna una idea simple: no hace falta un equipo desmesurado ni una técnica fuera de lo común para marcar la historia del rock. Una buena guitarra, un buen amplificador y, sobre todo, una idea clara de lo que se quiere tocar. Material para inspirar a todos los que aún buscan su propio sonido.

