El baterista siempre ha sido relegado al fondo del escenario, bien escondido en su papel de acompañante discreto que no debe robarle el protagonismo al guitarrista y al cantante. Sin embargo, su instrumento es más grande y hace más ruido, ¿injusto, no? Y de vez en cuando, algunos quieren destacar y se ponen creativos con un kit custom, enorme, o simplemente con un look memorable. Muchos están endorsados, lo que les permite poner a prueba la paciencia del custom shop local, y nos muestran hasta qué punto podemos divertirnos componiendo nuestro kit.

Frank Beard – ZZ Top
La marca: Tama
De acuerdo, Beard no es el baterista más fascinante de todos los tiempos, pero ZZ Top sigue siendo toda una institución y un grupo cuyas actuaciones en directo siempre valen su peso en salsa barbacoa. En las giras recientes, se ha preocupado en serio por el look de su kit. Hubo una Tama con parches ultradecorados, pistones en los laterales y un rack redondeado para los platos (del mismo tipo que usamos en los estudios de prueba del Woodbrass Store para mover los kits manteniendo los mismos platos), pero últimamente ha ido más allá con dos cráneos metálicos gigantes en sus dos bombos. Poco discreto, pero muy efectivo.

Rick Allen – Def Leppard
la marca: Yamaha
En el caso de Rick Allen, lo peculiar de su kit no es un capricho de diva, sino una necesidad física. Perdió el brazo izquierdo en 1984, cuando el grupo británico estaba en la cima de su popularidad, pero aun así decidió seguir tocando la batería. Su kit, por tanto, permite disparar con el pie izquierdo los elementos que normalmente maneja la mano izquierda: el tipo de truco que justifica como pocos los servicios de un custom shop.

Keith Moon – The Who
la marca: Premier
Keith Moon fue el primer baterista en ocupar un lugar tan grande dentro de un grupo, tanto en lo sonoro como en lo visual. En The Who puso a todos de acuerdo con su juego explosivo, y su elección de batería estuvo a la altura: el kit Premier que recibió en 1967 forma parte de las baterías inmediatamente identificables que hicieron soñar a todo el mundo. Está decorado con banderas británicas y mujeres desnudas, de ahí su apodo Spirit Of Lily, en referencia a la canción de The Who sobre las publicaciones para adultos. Premier reeditó este kit legendario bajo el nombre «Spirit Of Lily».

Lars Ulrich – Metallica
la marca: Tama
A los bateristas no les gusta Lars Ulrich, todo porque no es el más preciso ni el más fino. Pero su entusiasmo y el sonido de paquidermo que escuchamos en el Black Album son elementos sin los cuales Metallica no sería más que una banda de thrash entre tantas, en lugar de ser la banda más grande del mundo. A día de hoy, Lars usa sobre todo su kit green sparkle, pero EL kit que asociamos a Metallica es, por supuesto, la preciosa Tama blanca con herrajes negros, la del videoclip de “One” (LA canción con el plan de doble bombo bien llamativo), entre otros. Fue su batería principal para And Justice For All y el Black Album, y la única batería signature que Tama haya ofrecido jamás.

Neil Peart – Rush
la marca: DW
El baterista del legendario trío canadiense de rock progresivo Rush forma parte de esos maestros intocables que han influido en todo el mundo. Así que necesitaba un kit a su (des)medida. Ha pasado por numerosas versiones que encajaban cada vez con la estética visual del grupo, pero la cima es sin duda el kit DW que utilizó en la gira Time Machine en 2009. Habiéndolo visto de cerca (ya que estuvo expuesto en el NAMM), realmente hay motivos para quedarse boquiabierto ante la atención al detalle de esta auténtica obra de arte: ¡hasta las patas son de bronce con una base que parece el periscopio del Nautilus!

Alex Van Halen – Van Halen
la marca: Ludwig
Aunque Eddie Van Halen sea un guitarrista absolutamente flamboyante, es su hermano baterista, Alex, quien literalmente juega con el espectáculo en escena, ¡encendiendo sus platos o sus baquetas! Sus kits están a la altura del personaje, y para cada gira de Van Halen, Ludwig le diseña un nuevo monstruo, cada vez más abundante y más invasivo. Una de sus especialidades es el bombo cuádruple: hace falta para asegurar la intro de “Hot For Teacher”…

Ringo Starr – The Beatles
la marca: Ludwig
En 1963, el baterista de los Beatles recibió el kit que iba a cambiar la faz del mundo: una Ludwig en su soberbio acabado Oyster Black Pearl. Ningún otro kit ha despertado tantas vocaciones, y pocos son tan identificables a primera vista… Como anécdota, fue un vendedor de la tienda de Londres que le vendió la Ludwig quien dibujó el logo en el parche del bombo. Sí, el logo de The Beatles con la B y la T alargadas, el que todo el mundo conoce. Ya ves: siempre hay que confiar en el buen gusto de los vendedores.

John Bonham – Led Zeppelin
la marca: Ludwig
A baterista legendario, batería legendaria: pocos kits pueden rivalizar en fama con la sublime Ludwig Vistalite del contundente de Led Zeppelin. Los cascos transparentes anaranjados le dan un look inmediatamente reconocible que sigue asociado a él hasta hoy. Por supuesto, el símbolo rúnico en el parche del bombo y el gong detrás son casi igual de importantes…

Mike Portnoy – ex Dream Theater
la marca: Tama
Mike Portnoy es de esos bateristas que han sabido aprovechar su endorsement y su equipo de roadies para construir un kit fuera de lo común. Los puristas dirán que Mike no es la leyenda que son Ringo o Bonham, y que le ha copiado todo a Neil Peart, pero sus distintos kits a lo largo de la carrera de Dream Theater y luego en sus diferentes proyectos paralelos son la prueba de un sentido estético notable y de una larga reflexión. Portnoy desarrolló el «Monster» a principios de los 2000 a partir de la idea simple de tener dos kits en uno. Por un lado, un kit metal con dos bombos y suficientes toms como para abrir una tienda; por el otro, un kit rock más sencillo con un bombo más pequeño y un solo tom. ¿El resultado? ¡Tres bombos, mucho espacio en el escenario y un acabado diferente para cada gira del grupo!

Terry Bozzio
la marca: DW
Muchos bateristas de sesión se conforman con sacar uno o dos álbumes en solitario para los que invitan a un montón de estrellas sin quebrarse demasiado la cabeza. Pero Bozzio, además de haber tocado con Frank Zappa, Jeff Beck, Steve Vai o Korn, desarrolló su carrera en solitario en una dirección muy experimental para la cual se hizo un kit cuyas proporciones desafían el entendimiento. Toca melódicamente, al estilo de un marimba, y dispone de dos octavas completas en sus toms, es decir, 24 toms. Sí, 24. También tiene seis bombos y una treintena larga de platos. Puede parecer una locura, pero no es solo para presumir: de ahí saca una música fascinante y muy original.

