
- De 1969 a 1974, cinco noches se convirtieron en clásicos: Royal Albert Hall, Granada TV, Copenhague, Osaka y el California Jam.
- El «Child in Time» filmado en los estudios de Granada TV en 1970 es el vídeo por el que generaciones enteras descubrieron al grupo.
- Made in Japan, grabado en Osaka el 16 de agosto de 1972, sigue siendo la referencia absoluta del directo del grupo, y hoy el concierto completo circula por internet.
- Detrás de estos directos hay un material reconocible: órgano Hammond enchufado a amplis de guitarra, Stratocaster y cabezales de válvulas ajustados al límite.
Deep Purple forma parte de esos grupos atemporales cuyos temas aparecen constantemente: un músico que prueba un amplificador en la tienda y arranca con el riff de «Smoke on the Water», un batería que ajusta su tempo con «Highway Star». En estudio, estos temas ya se sostienen solos. En directo, cambian directamente de dimensión.
Y ahí empieza el debate, que nunca acaba del todo: ¿cuáles son los mejores directos de Deep Purple? Entre 1969 y 1985, el grupo cambió varias veces de formación y dejó tras de sí otras tantas grabaciones convertidas en clásicos. Hemos elegido cinco.
1. «Child in Time» en los estudios de Granada TV, 14 de julio de 1970
Mánchester, 14 de julio de 1970: Deep Purple se instala en un estudio de Granada TV, con el público sentado a pocos metros de los amplis, para tocar el repertorio recién estrenado de Deep Purple in Rock.
La sesión se filmó el 14 de julio de 1970 para el programa «Doing Their Thing», emitido al mes siguiente, con «Speed King», «Child in Time», «Wring That Neck» y «Mandrake Root» en el repertorio.
Es el vídeo en directo del grupo que más circula por las plataformas, y con diferencia. El «Child in Time» de esta sesión se ha convertido en un estándar de escucha: diez minutos que suben desde un murmullo de órgano hasta un grito en voz de cabeza, antes del solo de Blackmore y la bajada. Gillan sube ahí a un registro que pocos cantantes se atreven a abordar en público, y lo hace sin red, en un estudio de televisión, sin posibilidad de repetir la toma.
Para los músicos, esta grabación tiene otro valor: las cámaras enseñan las manos. Se ve exactamente cómo ataca Jon Lord su teclado, cómo usa Ritchie Blackmore el vibrato, cómo relanza Ian Paice sobre los toms. Una lección de juego colectivo filmada en primer plano, algo rarísimo en 1970, y también por eso circula tanto.
El sonido de Jon Lord viene de una conexión poco ortodoxa: su Hammond pasa por una amplificación de guitarra, lo que añade distorsión a un instrumento pensado en origen para el gospel y el jazz. El principio sigue siendo válido en los órganos actuales, que a menudo llevan una simulación de cabina Leslie y una etapa de saturación integradas en la propia máquina.
2. Made in Japan, Festival Hall de Osaka, 16 de agosto de 1972
Agosto de 1972, primera gira japonesa, tres fechas: el Festival Hall de Osaka los días 15 y 16, y el Nippon Budokan de Tokio el 17. El sello japonés insiste en un álbum en directo, el grupo acepta y pone una condición: que Martin Birch, su ingeniero de sonido, venga a grabar en un 8 pistas. La mayor parte del disco procede de la segunda noche de Osaka, y hoy ese concierto circula íntegro por las plataformas de vídeo, donde acumula visualizaciones.
Lo que capta esa noche es un grupo que toca sus temas más rápido y más largo que en estudio. «Highway Star» arranca a toda velocidad, «Child in Time» estira sus silencios, «Space Truckin’» pasa de los veinte minutos y se lanza a la improvisación colectiva. Ahí se oye la mecánica del Mk II: Ian Paice empujando el tempo con el charles, Roger Glover sosteniendo la línea mientras Jon Lord y Ritchie Blackmore se responden en duelo.
El público japonés, silencioso durante los temas y ruidoso al final, da al disco una dinámica particular: se oye respirar al grupo. Cincuenta años después, Made in Japan sigue siendo uno de los álbumes en directo más citados por los músicos, y sirve de referencia de escucha para juzgar la mezcla de un concierto.
Las reediciones ampliadas de Made in Japan incluyen los tres conciertos completos. Escuchar «Highway Star» del 15, del 16 y del 17 de agosto seguidos es un ejercicio de oído temible: mismo tema, tres tempos, tres solos, tres estados de ánimo de grupo.
3. California Jam, Ontario Motor Speedway, 6 de abril de 1974
El 6 de abril de 1974, en California, Deep Purple cierra el cartel del California Jam ante varios cientos de miles de espectadores, con estimaciones que van de 200.000 a 400.000 según las fuentes. El line-up ha cambiado: David Coverdale a la voz, Glenn Hughes al bajo y a la voz, es la formación llamada Mk III. La cadena ABC emite el festival por televisión, lo que explica por qué esas imágenes siguen circulando hoy en bucle.
Ritchie Blackmore quería tocar al caer el día, por su espectáculo de luces. La producción televisiva, en cambio, quiere cerrar a la hora prevista. El guitarrista hace esperar a todo el mundo, sube al escenario de mal humor y luego ajusta cuentas en directo: una cámara recibe un golpe de Stratocaster, un ampli recibe gasolina y una carga pirotécnica improvisada. La explosión, mucho más violenta de lo previsto, abre un agujero en el escenario. El grupo abandona el recinto en helicóptero mientras seguridad y bomberos buscan responsables.
Queda la música, y es muy sólida. «Burn» y «Mistreated» encuentran ahí una versión de referencia, sostenidas por el contraste entre el grano ronco de Coverdale y los agudos soul de Hughes. Es el directo de festival más visto del grupo, el que se le pone a alguien que nunca ha visto a Deep Purple en un gran escenario.
El grano de guitarra de esta época viene de un cabezal de válvulas llevado al rojo, con el volumen de la guitarra ligeramente bajado para mantener ataques nítidos. En un cabezal de válvulas actual, el master volume y un atenuador permiten recuperar esa compresión natural a un nivel soportable en el local de ensayo.
4. Concerto for Group and Orchestra, Royal Albert Hall, 24 de septiembre de 1969
El 24 de septiembre de 1969, Deep Purple sube al escenario del Royal Albert Hall con la Royal Philharmonic Orchestra, dirigida por el compositor Malcolm Arnold. En el programa, el Concerto for Group and Orchestra escrito por el organista Jon Lord, en tres movimientos, con letras firmadas por Ian Gillan. Es también la primera gran salida del line-up Mk II, que acaba de incorporar a Gillan a la voz y a Roger Glover al bajo.
La idea parece banal hoy, en la era de los conciertos sinfónicos de Metallica o de Scorpions. En 1969 era un salto al vacío: partituras entregadas tarde, ensayos cortos y una parte de la orquesta que descubre el volumen de un grupo amplificado a pocos metros. El resultado se sostiene porque Jon Lord escribe como músico de rock: las cuerdas dialogan con el órgano, se pasan los temas y dejan espacio a las improvisaciones del grupo.
Es el directo menos espontáneo de esta clasificación y, sin embargo, el que abrió una puerta: todos los grupos de hard rock o de metal que hoy tocan con orquesta siguen esos pasos. El disco publicado en diciembre de 1969 sigue siendo el primer álbum completo del Mk II, y el extracto del concierto continúa circulando mucho más allá del público rockero.
5. Live in Denmark, KB Hallen de Copenhague, 1 de marzo de 1972
Unos días antes de la salida de Machine Head, la televisión danesa filma al grupo en el KB Hallen de Copenhague, el 1 de marzo de 1972. Es el único concierto completo filmado del Mk II en esa época, en blanco y negro, con una versión en directo de «Fireball» que raramente se escucha en otro sitio. El audio circuló primero con los títulos Machine Head Live 1972 y después Scandinavian Nights, antes de que las imágenes salieran en DVD.
Lo que hace valioso este directo es el momento. El grupo acaba de terminar la grabación en Montreux, los temas son nuevos y «Smoke on the Water» todavía no es el éxito de nadie. Así que se oye a un grupo tocando su nuevo repertorio sin el peso del éxito, con arreglos aún en movimiento e improvisaciones que se arriesgan.
Es la actuación más confidencial de las cinco y, sin duda, la que más recompensa la curiosidad: sonido de sala en bruto, captación rugosa, ningún barniz. El concierto de Deep Purple tal y como lo escuchaba de verdad un espectador de 1972.
Cómo hemos clasificado estos directos de Deep Purple
Comparar directos de Deep Purple es comparar formatos que no tienen nada en común: un álbum doble, una película de festival, una grabación televisiva de cuarenta minutos. Cuatro criterios han servido de hilo conductor, y el orden de la clasificación sigue en primer lugar la difusión real de cada actuación hoy:
- La popularidad: lo que la gente sigue escuchando y viendo, tanto en streaming como en vídeo.
- La calidad de la actuación: precisión colectiva, energía, improvisaciones que aguantan de principio a fin.
- El rastro disponible: un álbum, una película o una grabación oficial accesible hoy sin tener que salir a la caza del tesoro.
- La huella en los músicos: las versiones que sirven de modelo cuando un grupo monta el tema en el local de ensayo.
Lo que los mejores directos de Deep Purple han dejado a los músicos
Más allá del relato, estas actuaciones fijaron referencias de sonido que los grupos siguen retomando hoy. Tres elementos vuelven sistemáticamente cuando se intenta recuperar ese color en el local de ensayo:
- El órgano tratado como una guitarra: nivel de entrada alto, rotación rápida de cabina Leslie, percusión del Hammond activada para marcar los ataques.
- La Stratocaster en la pastilla del puente: Blackmore trabaja con una guitarra de forma ST, con trastes limados y vibrato bloqueado, para mantener la precisión en los pasajes rápidos.
- Una batería tocada por delante del tiempo: Ian Paice coloca sus corcheas ligeramente adelantadas, lo que da esa sensación de carrera permanente en «Fireball» o «Highway Star».
Eso explica también la longevidad del repertorio en los grupos de versiones. Un riff como el de «Smoke on the Water» se aprende en diez minutos, pero el groove de estos directos exige mucho más trabajo colectivo: los temas más tocados del grupo se apoyan en relanzamientos rítmicos y en breaks, no en efectos.
Para montar este repertorio en grupo, la pegada cuenta tanto como el riff. Un kit orientado al rock, con bombo de 22 pulgadas y toms profundos, da la base necesaria para los tempos rápidos del Mk II: la sección de baterías rock cubre estas configuraciones, desde el primer kit de ensayo hasta el set de escenario.
¿Y por qué directo empezar?
Cinco actuaciones, cinco formas de entrar en el top. Granada TV por la voz de Gillan filmada de cerca, Osaka por la interpretación pura, el California Jam por el espectáculo, el Royal Albert Hall por la ambición, Copenhague por el sonido de sala sin maquillaje. La lógica de escucha es sencilla: empieza por el «Child in Time» de 1970 y sigue con el concierto completo del 16 de agosto de 1972 cuando quieras oír la máquina girando durante dos horas.
Y si has visto al grupo en directo, en una sala, en un festival de verano o en las giras recientes con Simon McBride a la guitarra, tu clasificación personal será necesariamente distinta. Es un poco el principio: los grandes directos pertenecen tanto a quienes los vivieron como a las cintas que los conservaron.
Fuentes
- Discogs: Deep Purple, Doing Their Thing, Live 1970 (Granada TV, 14 de julio de 1970)
- Wikipedia: Made in Japan (Osaka y Tokio, agosto de 1972)
- Louder / Classic Rock: Deep Purple at the California Jam
- Wikipedia: Concerto for Group and Orchestra (Royal Albert Hall, 1969)
- Wikipedia: Live in Denmark 1972 (KB Hallen, Copenhague)
- Ultimate Classic Rock: el último concierto de Ritchie Blackmore con Deep Purple en 1975

