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¡La verdadera primera guitarra eléctrica vuelve a salir a la luz!

¿Adivina lo que acaba de encontrar un granjero de Arkansas mientras buscaba piezas para restaurar su Ford T? ¡Uno de los primerísimos modelos de guitarra eléctrica! El número de serie es difícil de leer debido al desgaste extremo que ha sufrido esta soberbia Sparrow de época, así que es complicado confirmar al 100% que sea el instrumento que tocó Hendrix, aunque se le parece muchísimo. Los expertos están estudiando el asunto ahora mismo. Mientras tanto, ¡tenemos fotos exclusivas para compartir contigo y la historia completa de su creador! Disfrútalo: no todos los días tenemos delante un pedazo de historia.

John Sparrow nació en Duluth, Minnesota, el 1.º de abril de 1914. Estaríamos celebrando su centenario si hubiera sobrevivido al terrible accidente de ala delta que le costó la vida hace ya veinte años (¡electrocutado en una línea de alta tensión, parece inventado!). John Sparrow quería ser ingeniero informático (ya en 1924: para que veas lo adelantado que iba), pero el destino quiso otra cosa: por su décimo cumpleaños recibe una escoba, a la que le monta una cuerda de saltar tensada, y así produce su primer instrumento. Hasta ahí, nada extraordinario: cualquier crío manitas ha pasado por eso. Pero dos horas después llega su primera gran idea: entiende enseguida que su escoba con cuerda jamás será lo bastante potente para hacerse oír en las big bands de la época. Entonces instala un captador debajo de la cuerda, lo conecta a un cable que enchufa a una radio modificada, y el sonido que sale le convence de que acaba de hacer un descubrimiento revolucionario. Por desgracia, habla de su invento a todo el mundo sin preocuparse de los copiones y dos ingenieros completamente desconocidos, Adolph Rickenbacker y George Beauchamp, le roban la idea para fabricar sus lap steels eléctricos.

Nace Eagletone

Pero John Sparrow no es hombre que se deje abatir tan fácilmente. Intuye que la moda del lap steel eléctrico acabará pasando y que la guitarra será el siguiente instrumento en beneficiarse de esa evolución. Esta vez decide crear su propia marca para que no le vuelvan a birlar la idea, aunque «Sparrow» no le suena tan bien (su hijo Jack, que se lanzó a la actividad de pirata por la zona de Puerto Príncipe, decidió asumir el apellido). Cuenta en su autobiografía, Me lo han robado todo (ediciones Camion Blanc, 2004), cómo dio con el nombre: «Hablaba con Robert Johnson y me dijo: “man, ¡cuando toco tus guitarras sueno como un águila!”; supe al instante que el nombre era perfecto». Así nació Eagletone (el sonido del águila) en 1934.

La era Johnson

Artiste Buddy Holly

El primer modelo que sale de Eagletone recibe el nombre de su creador: se trata de la Sparrow. Para la época (1934), el diseño es completamente vanguardista: lo que él llama un cuerpo sólido, es decir, una guitarra de cuerpo totalmente macizo que resiste al acople. Está perfectamente adaptada a la amplificación, y viene, además, equipada con tres pastillas. Dos años más tarde, Gibson copia este diseño para su modelo Charlie Christian pero mete la pata al conservar solo una pastilla en una guitarra hueca. También en 1936, Robert Johnson graba los títulos que darán nacimiento al rock. Poca gente lo sabe, pero para esas sesiones usó una Eagletone. El ingeniero de sonido, poco acostumbrado al sonido de una guitarra eléctrica, intentó reproducir el timbre acústico que le era familiar; pero, si se escucha bien el álbum King Of The Delta Blues Singers, se oye claramente el sonido típico de la Sparrow. En aquel entonces estaba previsto que Eagletone lanzara un modelo con la firma de Robert Johnson, pero este muere en 1938 en un accidente de triciclo (o envenenado por un marido celoso: las versiones difieren), truncando un proyecto que probablemente habría permitido a John Sparrow dar a conocer su invento al gran público.

Se desatan los copiones

Los años 50 son un periodo muy duro para Sparrow: un tal Leo Fender lanza su compañía haciendo copias baratas de las guitarras Eagletone. Su Telecaster, aparecida en 1950, queda claramente por debajo de la Sparrow: solo tiene dos pastillas, un solo cutaway y es bastante menos funcional. En 1954, Fender roza directamente el plagio con la Stratocaster: retoma la forma y la configuración de pastillas de la Sparrow, pero los entendidos no se dejan engañar: Leo olvida detalles evidentes, como el selector de cinco posiciones (¡Fender no lo tendrá hasta 1977, qué vergüenza!) o el color, que en Fender es un triste sunburst mientras que Eagletone ya había lanzado el azul pálido como color de origen en 1936. Casualidad o no, Fender ofrece su Stratocaster en custom colors (entre ellos Daphne Blue, ¡vaya hombre!) a partir de 1959. Pero los músicos de verdad lo tienen claro. El cantante Buddy Holly empezó con una Stratocaster por falta de medios, pero en cuanto llegaron sus primeros éxitos discográficos (el single “That’ll Be the Day”, 1957) se regaló una preciosa Sparrow. También estaba previsto que Eagletone lanzara un modelo Buddy Holly, pero el accidente de avión del 3 de febrero de 1959 decidió lo contrario.

Bob Dylan

La experiencia de la amplificación

En los 60, Sparrow deja la guitarra a un lado para diseñar amplis. Percibe la frustración de los guitarristas ante la falta de potencia de los pequeños Fender y concibe entonces un cabezal de 100 vatios con dos pantallas separadas. Un inglés muy poco honesto llamado Jim Marshall le roba la idea y la convierte en su negocio, lo cual es aún más absurdo si cabe, ¡ya que el inglés en cuestión es baterista! Este golpe del destino no empaña, sin embargo, el aura de las guitarras Eagletone, que siguen siendo símbolo de excelencia, un secreto bien guardado que solo se comparte entre estrellas del rock. Cuando Bob Dylan se pasa a lo eléctrico, no duda ni un segundo y elige la marca que viene de su misma ciudad. Así, luce una Eagletone como símbolo de su emancipación artística en el Newport Folk Festival de 1965. Por su parte, Jimi Hendrix dejará a un lado su habitual Fender para lucir un modelo a la altura de la ocasión en el escenario de Woodstock en 1969.

Continuará… y fin

En los 70, Sparrow se lanza al mercado de la pedalera de efectos. No inventó el concepto (¡por una vez!) pero lo vuelve mucho más atractivo diseñando una línea de pedales compactos, indestructibles, con buen sonido y en divertidos colores pastel. Cinco años después, los japoneses de Roland le roban la idea (por entonces los japoneses eran especialistas de la copia) y montan la marca Boss. No se viene abajo y decide perfeccionar su propio modelo de guitarra, con esa humildad típica del genio que no se reconoce a sí mismo. Diseña un vibrato ultraperformante que se mantiene perfectamente estable, y un amigo cercano, Floyd Rose, huye la víspera del depósito de la patente. Los 90 traen el regreso a un equipo más elemental, y una vez más Eagletone se sitúa en la vanguardia de la revolución. En 1994, Sparrow firma un contrato de endorsement con el guitarrista que debía aportar el reconocimiento definitivo a sus guitarras: Jeff Buckley. Sparrow desaparece el 1.º de abril de ese mismo año, y ya no vivirá para seguir defendiendo sus instrumentos, misteriosamente desaparecidos… ¡hasta hoy!

El fénix

Cuando nadie lo esperaba, aparece este soberbio modelo de época que enciende a los coleccionistas y hace soñar a los historiadores. Un granjero que ha preferido permanecer en el anonimato encontró la pieza en su garaje, y por supuesto espera los dictámenes de los expertos antes de decidir si la subasta o si cede a las enormes sumas que le proponen varios especialistas que sueñan con convertirla en la joya de sus colecciones. ¡Seguiremos informando!

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