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Ed Sheeran toca en directo junto a John Mayer y Dave Grohl en Jimmy Kimmel

📌 Lo que hay que recordar

  • Ed Sheeran tocó “Drive” en Jimmy Kimmel Live! con un equipo de ensueño: John Mayer (guitarra) y Dave Grohl (batería), entre otros.
  • La actuación mostró a un Sheeran en versión rock enérgico, lejos del cliché del «solo acústico».
  • “Drive” está vinculado a la banda sonora de la película F1, y la interpretación en directo acentuó su lado garage / stadium.
  • Para recuperar el espíritu «one-man band» en casa, los loopers siguen siendo un arma creativa (y Sheeran es su embajador natural).

Pones Jimmy Kimmel, esperas una actuación promocional limpia y rápida… y te llevas un miniconcierto de rock de lleno. Esta semana, Ed Sheeran ofreció una actuación que hizo arquear unas cuantas cejas, y no solo entre los fans. ¿La razón? No estaba solo. A su lado: John Mayer a la guitarra y Dave Grohl a la batería (sí, ese Dave Grohl). Añade a eso una sección rítmica de lujo y obtienes una versión de Sheeran que se ve demasiado poco en televisión: cruda, tensa, eléctrica. El tema interpretado, “Drive”, tiene todo lo que debe tener un tema hecho para el directo: riff inmediato, energía a todo gas y una voz que prioriza el instinto sobre la corrección. El resultado: un momento de actualidad musical que parece un auténtico momento de escenario.

Un plató de televisión transformado en arena rock

Lo más impactante es el cambio de ambiente. En un late show, todo está cronometrado, delimitado, optimizado. Aquí, la energía se salió del marco. La interpretación de “Drive” suena como un tema de banda tocado a la vieja usanza: se nota cómo se mueve el aire, cómo respiran los amplis y cómo la dinámica sube en oleadas.

Y, por supuesto, cuando tienes a John Mayer en escena, sabes que la guitarra no se va a limitar a acompañar. Su forma de tocar aporta esa mezcla de precisión y textura blues-rock que marca toda la diferencia: ataques contundentes, frases que responden a la voz y ese pequeño aire de «puedo lanzarme un solo cuando quiera» sin perder nunca el tema.

Enfrente, Dave Grohl hace lo que hace Dave Grohl: una pegada pesada, directa, con ese sentido del impacto que convierte cualquier estribillo en una aceleración. Es así de simple: la batería le da a Sheeran una presencia rock instantánea. Y eso lo cambia todo en la percepción del tema.

📌 Bueno saberlo 🤓
“Drive” está vinculado al proyecto F1 (película + banda sonora). Este contexto también explica la elección de una estética de «velocidad / adrenalina» y el deseo de una versión en directo más contundente de lo habitual.

«Drive»: un tema que se niega a portarse bien

“Drive” no es una balada para hacer cantar al público en un embarcadero al atardecer. Es un tema que empuja hacia delante, con una estructura eficaz y una tensión constante. En el plató de Kimmel, se nota desde los primeros compases: el tema se toca como un sprint.

Lo que funciona especialmente bien aquí es el contraste: Sheeran conserva su identidad vocal (ese timbre reconocible entre mil), pero la coloca sobre un contexto mucho más de «banda». Esto recuerda algo muy sencillo: un compositor pop puede ser perfectamente creíble cuando se enfrenta a códigos rock, siempre que asuma el volumen, la aspereza y la imperfección.

También se percibe una especie de liberación. En algunos pasajes, la voz se rasga, la dinámica se dispara, y precisamente eso es lo que hace que la actuación cobre vida. En 2026, cuando muchos directos televisivos huelen a playback disfrazado, este tipo de momentos se agradecen.

Por qué John Mayer y Dave Grohl lo cambian todo

El reparto no es solo un «golpe de efecto». Cuenta una intención musical. John Mayer domina el arte de hacer que un riff parezca «evidente» sin ser banal. Tiene ese talento para llenar el espacio, dejar que respire y golpear en el momento adecuado. En “Drive”, aporta un color que tira hacia el classic rock, con una elegancia al tocar que evita el efecto de «distorsión por la distorsión».

Dave Grohl, en cambio, es la autopista. Su batería pone la canción sobre raíles anchos. Lo engorda todo: el estribillo parece más grande, la estrofa más urgente, la subida más espectacular. Y, sobre todo, su presencia le da a la actuación una credibilidad inmediata ante un público rock que normalmente mira a Sheeran desde lejos.

Este dúo demuestra un poco que Sheeran sabe muy bien dónde se mete: no «juega» a hacer rock, se rodea de músicos que lo viven y se pone a su altura. Eso es exactamente lo que hace que la actuación sea memorable.

📌 Consejos pro 🧠
Si quieres entender por qué suena «enorme», escucha la dinámica: estrofas más contenidas, estribillos que se abren y, sobre todo, ataques sincronizados (batería + guitarra). Son esos microdetalles los que hacen que un tema pase de «bueno» a «imparable».

El «Sheeran músico» vuelve al centro

A veces tendemos a resumir a Ed Sheeran en sus hits y sus estribillos que se te quedan grabados en la cabeza. Pero esta actuación vuelve a poner el foco en un punto esencial: es un auténtico músico de escenario. Alguien que sabe sostener un tema, llevar una melodía y, sobre todo, adaptarse a un contexto en directo sin hacer trampas.

Y, paradójicamente, verlo en «modo banda» recuerda su otra seña de identidad: el one-man band con looper. Porque, en el fondo, busca lo mismo: construir energía en tiempo real, apilar capas y enganchar al público.

También es una buena ocasión para recordar que, si quieres explorar este enfoque en casa (sin perderte entre menús), existen herramientas pensadas para ello. Los loopers «signature» de la marca encajan claramente con esa idea de sencillez y eficacia.

📌El consejo de Woodbrass 🎸
Para trabajar arreglos al estilo Sheeran (rítmica + acordes + líneas melódicas), echa un vistazo a los loopers Sheeran Loopers Looper X y Sheeran Loopers Looper +: perfectos para construir un tema por capas, como en sus shows.

Por qué esta actuación ya es un momento de culto

Porque reúne todo lo que esperamos de un directo que deja huella: una asociación inesperada, un tema que se sale del marco y una ejecución que parece un momento «de verdad» (no una demo aséptica). Además, el efecto viral es lógico: tienes nombres que hablan a varios públicos a la vez. Los fans del pop vienen por Sheeran. Los fans de la guitarra vienen por Mayer. Los fans del rock vienen por Grohl. Y todo el mundo se queda porque tocan de verdad.

A escala de una carrera, este tipo de aparición cuenta. Reposiciona a un artista. Recuerda que puede sorprender. Y abre la puerta a una pregunta sencilla: ¿volveremos a ver a Sheeran más a menudo en este registro? ¿Un EP rock? ¿Más colaboraciones «all-star»? ¿Una versión en directo más contundente en la gira? Nada está confirmado, pero la señal está clara: tiene ganas de salir de la casilla.

Mientras tanto, esta actuación en Kimmel quedará como uno de esos vídeos que le mandas a un colega diciendo: «sube el volumen, mira esto». Y eso, para una aparición en televisión, ya es una victoria.


Fuentes

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