Saltar al contenido Saltar a la navegación Saltar al pie de página

Paga con Bizum o en 3 o 4 plazos con Alma30 días satisfecho o reembolsado

Nuestra selección de percusión: las joyas que no te puedes perder

Lo que hay que recordar
  • Las percusiones se cuelan en el funk, el soul, el pop, el disco o el hip-hop, y casi nunca nos fijamos en ellas.
  • Las he probado en dos temas, uno de disco funk y otro de soul lofi, en lugar de hacerlo producto por producto, para escucharlas en acción.
  • Cuando quito las percusiones del tema, el groove se viene abajo: aportan textura y vida más que protagonismo.
  • Desde el egg shaker hasta las congas, pasando por la campana y la pandereta, cada instrumento tiene su papel y su momento en la producción.

Las percusiones las escuchas en todas partes y nunca te fijas en ellas. En el funk, el soul, el pop, el disco, el hip-hop, las músicas latinas o las músicas del mundo, estos pequeños instrumentos sostienen el tema sin reclamar nunca protagonismo. Para esta selección de percusión, he querido hacer algo más divertido y musical que una review clásica, producto por producto.

La idea es sencilla: construyo dos temas completamente diferentes, uno de disco funk y otro de soul lofi, y meto el máximo de percusiones posible sin que resulte demasiado. El objetivo no es amontonarte instrumentos, sino hacerte escuchar lo que aporta cada uno una vez colocado en un tema de verdad, con una batería y un bajo reales alrededor. Antes de eso, te presento a toda esta pequeña familia, en el orden en que la he colocado.

Mi selección de percusión, de los shakers a las claves

Empezamos por el shaker, en tres variantes. Primero, los famosos huevos que todos conocemos, aquí en formato shaker con los Pearl PEC-1 Egg Shakers. Después, el LP 441 Duo Shake en versión soft, muy extendido. Y mi favorito, que es este.

El shaker metálico Shake It es probablemente uno de los instrumentos más infravalorados. Cuando lo quitas de tu producción, falta algo.

Puntos fuertes

  • Mi favorito de los tres shakers
  • Un shaker metálico que se nota cuando desaparece

En segundo lugar, las claves de palisandro, las claves Rohema. Son dos trozos de madera que se golpean uno contra otro (eso es todo lo que hay que saber), pero con reverb me parecen realmente sublimes. Chasquean, resuenan y enseguida establecen un tempo claro en la cabeza del oyente.

Campana, blocks y cabasa: la selección de percusión que aporta relieve

En tercer lugar, la campana. Seguro que te recuerda a algo, y justo por eso me gusta: basta un golpe seco para que el oído reconozca un groove que ya ha escuchado cien veces.

Es la LP 204 AN Black Beauty. Un sonido que se reconoce desde el primer golpe.

Puntos fuertes

  • Un sonido reconocible al instante

En la misma línea, el wood block y el plastic block: el Pearl PAB-50 de madera y el LP 1207 Jam Block médium rouge de plástico. Dos materiales, dos ataques: el bloque chasquea y atraviesa la mezcla, y cada uno encuentra su sitio sin pisarse el terreno.

En quinto lugar, la cabasa (una especie de cilindro con bolitas que se hace girar bajo la palma), para tener un poco más de textura y pequeños acentos al estilo Michael Jackson. Es la afuche cabasa standard LP. Y en sexto lugar, las clásicas maracas de la marca, las M283 Matador. Todo el mundo ha escuchado ya las maracas, y enseguida hacen que un tema transmita verano.

Bongós, congas y triángulo: lo que cambia la energía de un tema

En séptimo lugar, los bongós. Pasados por una reverb de muelles, es obligatorio.

Son los LP Aspire de 6 y 8 pulgadas, acabado natural dorado.

Puntos fuertes

  • Dos diámetros, 6 y 8 pulgadas
  • Un resultado que mejora aún más con una reverb de muelles

Después, las legendarias congas. Transforman la energía del tema al instante.

Las LP 647 New York AW de la serie City, en 11 y 12 pulgadas.

Puntos fuertes

  • Dos congas, 11 y 12 pulgadas
  • Cambian la energía del tema desde los primeros golpes

Para el toque etéreo, el triángulo de 8 pulgadas de Danmar, el Danmar 408. Una maravilla.

Chimes y pandereta para terminar

El shimis, o bar chimes (una hilera de tubos que se recorre con el dedo para obtener una cascada de tintineos), aporta un poquito de magia a tus producciones: he elegido el modelo de 36 tubos, el LP Bar Chimes Studio. Una sola pasada en el momento adecuado, y el final de un estribillo cambia de ambiente.

Y para terminar, no podía dejarte sin pandereta. Forma parte de la industria musical al mismo nivel que los shakers: un imprescindible.

La TMT1 BK de Meinl, con doble hilera de sonajas.

Puntos fuertes

  • Doble hilera de sonajas
  • Un imprescindible al igual que los shakers

Dos temas para escucharlas: disco funk y después soul lofi

Venga, dejo de hablar. Empezamos con el tema disco funk. He grabado una pequeña batería, un pequeño bajo y quizá un pequeño Rhodes, y después he añadido las percusiones por encima, una a una, para que escuches cómo entra cada una.

Consejo

Para medir lo que vale una percusión, quítala en mitad del tema. Cuando retiro las percusiones de mi producción disco funk, todo se vuelve soso.

No necesariamente acaparan protagonismo, pero siempre han estado ahí. Aportan textura y groove a todos esos temas míticos. Después pasamos al tema soul lofi, en otro estilo, con otros colores.

Lo increíble de estos instrumentos es que están por todas partes en la música y nunca nos fijamos en ellos. Cuando en realidad, a menudo son las percusiones las que dan vida a un tema. Todas las referencias están disponibles justo debajo del vídeo, y encontrarás muchas opciones en Woodbrass. ¡Venga, hasta pronto!

Publicación anterior Siguiente publicación