Aprender la guitarra tocando canciones fáciles es la mejor manera de progresar mientras disfrutas. Aquí tienes una selección de seis temas, elegidos por sus acordes sencillos y ritmos asequibles. Te ayudarán a desarrollar tus técnicas básicas y, sobre todo, a ganar confianza en tu forma de tocar. No descuides la constancia: es la clave de la progresión.

1. «Shape of You» – Ed Sheeran
« Shape of You » es conocida por su rítmica pegadiza y su sencillez. La progresión de acordes es repetitiva y se limita a La menor (Am), Re (D), Sol (G) y Do (C). Es un tema perfecto para trabajar el strumming (técnica de rasgueo), y también se pueden tocar patrones de picking (arpegios con los dedos) para enriquecer la interpretación.
2. «Let It Be» – The Beatles
Este tema emblemático es perfecto para principiantes, con solo cuatro acordes: Do (C), Sol (G), La menor (Am) y Fa (F). La progresión es sencilla y se repite a lo largo de la canción, lo que facilita la memorización. El ritmo también es moderado, y te permitirá ganar fluidez en los cambios de acordes.
3.«Knockin’ on Heaven’s Door» – Bob Dylan
Este clásico es una de las canciones más accesibles para principiantes. Con solo cuatro acordes — Sol (G), Re (D), La menor (Am) y Do (C) — es facilísima de memorizar y además presenta una estructura repetitiva. De nuevo, el tempo lento de la canción te permitirá centrarte en los cambios de acordes sin prisas.
4.«Stand by Me» – Ben E. King
Este clásico del soul, “Stand by Me”, se apoya en una progresión de cuatro acordes simples: La (A), Fa# menor (F#m), Re (D) y Mi (E). Una vez más, su tempo moderado jugará a tu favor. También es una buena oportunidad para trabajar la sincronización de ambas manos y explorar distintos estilos de strumming.
5. «La Bamba» – Ritchie Valens
Esta canción de aire mexicano, versionada y popularizada por Ritchie Valens, encaja perfectamente con el aprendizaje de la guitarra. Utiliza tres acordes: Do (C), Fa (F) y Sol (G), en una progresión repetitiva que hace que el toque sea fluido. Es ideal para trabajar el strumming rápido, un excelente ejercicio para desarrollar la destreza y la velocidad de la mano rítmica.
Es un tema perfecto para practicar el sentido del pulso y experimentar distintos estilos de rasgueo. Además, es un gran ejemplo de la importancia de los acordes básicos, porque muestra cómo se puede construir una melodía preciosa con unos pocos acordes sencillos.
6. «A Horse with No Name» – America
Por último, “A Horse with No Name” es ideal para iniciarse porque solo lleva dos acordes: Mi menor (Em) y una variación de Re (D6add9/F#). Te permitirá centrarte en la regularidad del ritmo y explorar distintos estilos de arpegios o rasgueos.
También es una excelente introducción al fingerpicking: puedes interpretarla rasgueando suavemente o tocando cada nota por separado para un efecto más dulce. Es una melodía atemporal que transmite calma.
Algunos consejos para empezar
La elección de la guitarra es un paso importante. Para comenzar, tienes a tu disposición dos grandes familias de guitarras:
La guitarra acústica: A menudo se recomienda para principiantes por su facilidad de uso. No necesita amplificador y te permite tocar de forma autónoma. Las cuerdas pueden ser de acero o de nailon (en el caso de una guitarra clásica); estas últimas son más suaves para los dedos y proporcionan un sonido más redondo.


La guitarra eléctrica: Algo más compleja al principio, ya que requiere un amplificador para sonar correctamente. Es ideal si quieres explorar rock, pop o metal. Las cuerdas suelen ser más finas y pueden resultar más cómodas para quien empieza.
Antes de lanzarte con las canciones, es esencial conocer las bases técnicas de la guitarra:
– La postura: Asegúrate de adoptar una postura correcta, sentado o de pie, para evitar tensiones musculares. Ambos pies deben estar bien apoyados en el suelo y la guitarra, sujeta en una posición estable.

– La colocación de los dedos: Dedica tiempo a colocar bien los dedos justo detrás del traste para evitar molestias y obtener un buen sonido. Al principio podrás notar cierta incomodidad en los dedos, pero desaparecerá con el tiempo y la práctica.
– Los acordes básicos: Para tocar canciones sencillas, conviene empezar con los acordes abiertos como Mi menor (Em), Do (C), Re (D), Sol (G) y La (A). Con estos pocos acordes dominarás rápidamente muchos temas.
– El ritmo y las técnicas de strumming: Una vez que domines los acordes, el strumming es esencial para dar ritmo a tus canciones. Prueba distintos patrones para aportar dinamismo a tus interpretaciones. Muy importante: verifica la afinación de tu guitarra antes de empezar tu sesión. Por otra parte, para progresar de forma regular, no dudes en usar un metrónomo. Te ayudará a mantener el tempo y a mejorar tu precisión. Otro consejo: entrena el oído; te permitirá avanzar más rápido e improvisar.

