
- El acorde Bm (Si menor) es un acorde de cejilla temido por los principiantes, pero totalmente superable con el método adecuado.
- La posición clásica se basa en una forma de Am con cejilla en el segundo traste.
- Existen varias versiones simplificadas para tocar el Bm sin cejilla completa.
- El dominio depende sobre todo de la posición del pulgar, la fuerza de la cejilla y la constancia en el trabajo.
Todavía recuerdo lo que me costó ese famoso Bm. Todo va bien hasta que ese acorde de cejilla aparece en una canción. Buenas noticias: no es cuestión de talento, ¡sino de técnica! Una vez que entiendes dónde colocar los dedos y cómo regular la presión, el Bm se convierte en un aliado en lugar de una pesadilla. En este tutorial, analizamos juntos la posición base, las variantes para salir del paso enseguida, y los hábitos que marcan la diferencia. ¿Listo para domar la bestia?
¿Por qué el acorde Bm da tanto miedo?
El Si menor no tiene nada de monstruoso sobre el papel. Está formado por tres notas: Si (B), Re (D) y Fa# (F#). Lo que complica las cosas es su forma más habitual, que exige una cejilla: un solo dedo (normalmente el índice) debe presionar varias cuerdas a la vez en el mismo traste.
Para un principiante, es todo un reto. Al índice le falta fuerza, las notas suenan apagadas y el desánimo acecha. Sin embargo, el Bm aparece constantemente: pop, folk, baladas… Es difícil evitarlo. La verdadera pregunta no es «cómo evitarlo» sino «cómo dominarlo».
La «m» de Bm significa menor. Su sonoridad más oscura y melancólica que la de un acorde mayor lo convierte en un elemento imprescindible de las canciones emotivas. Es él quien aporta esa pequeña tensión dramática que tanto nos gusta en una balada.
La posición clásica: el Bm con cejilla

La versión más habitual del Bm se apoya en una forma de Am desplazada por el mástil, con cejilla. Concretamente, así es como debes colocar los dedos:
- Índice: hace la cejilla desde la 5.ª cuerda (La) hasta la 1.ª (Mi agudo), en el 2.º traste.
- Anular: en la cuerda de Re (4.ª cuerda), 4.º traste.
- Meñique: en la cuerda de Sol (3.ª cuerda), 4.º traste.
- Corazón: en la cuerda de Si (2.ª cuerda), 3.er traste.
- La cuerda grave de Mi (6.ª cuerda) no se toca.
¿El secreto de una cejilla limpia? No está en la fuerza bruta. El pulgar bien centrado en la parte posterior del mástil actúa como una pinza junto con el índice. Gira ligeramente el índice sobre su canto exterior (el lado del hueso) en lugar de presionarlo plano: ganas presión sin agotarte.
Las versiones simplificadas para empezar
¿Todavía no estás listo para la cejilla completa? Sin problema. Puedes tocar un Bm perfectamente correcto con posiciones aligeradas mientras tu mano gana fuerza. De hecho, es lo que recomendamos a muchos principiantes para no bloquear su progreso en una canción.
El Bm en cuatro cuerdas

La variante más usada. Olvidamos la cejilla y tocamos solo las cuatro cuerdas agudas:
- Índice: cuerda de Si (2.ª cuerda), 2.º traste.
- Corazón: cuerda de Mi agudo (1.ª cuerda), 2.º traste.
- Anular: cuerda de Re (4.ª cuerda), 4.º traste.
- Meñique: cuerda de Sol (3.ª cuerda), 4.º traste.
- Se rasguan solo las cuatro cuerdas agudas (de Re al Mi agudo).
El resultado es menos amplio, pero más que suficiente para acompañar una canción rasgando con suavidad. Muchos guitarristas avanzados la siguen usando por comodidad, especialmente en encadenamientos rápidos.
Si incluso la versión de 4 cuerdas se te resiste, prueba el atajo más sencillo: índice en la cuerda de Si (2.º traste), corazón en el Mi agudo (2.º traste), anular en la cuerda de Sol (3.er traste). Tres dedos, tres cuerdas, y ya tienes el color del Si menor. Suficiente para aguantar el tema mientras sigues mejorando.
El truco de la cejilla móvil (cejuela)
¿Quieres tocar un tema que contiene un Bm sin dominar todavía la cejilla? La cejuela puede salvarte. Colocándola en el 2.º traste, tu acorde de Am (que seguramente ya conoces) suena como un Bm. Simplemente transportas todas tus posiciones al aire hacia el clavijero.
Atención: este truco desplaza toda la tonalidad del tema. Funciona perfectamente si tocas solo o te acompañas con la voz, pero requiere algo de coordinación en grupo. Es un apoyo temporal muy práctico, no una solución definitiva.
Los errores que arruinan tu cejilla

Cuando un Bm se niega a sonar bien, rara vez es cuestión de mala suerte. En la gran mayoría de los casos, viene de un detalle técnico que puede corregirse en pocos minutos. Estos son los fallos más frecuentes en guitarristas que se desesperan con este acorde:
- El pulgar demasiado alto: si sobresale por encima del mástil, el índice pierde toda su fuerza de pinza. Mantenlo centrado, casi en horizontal detrás del mástil.
- El índice demasiado lejos del traste: coloca la cejilla justo detrás de la barra metálica, no en medio del traste. La nota suena limpia con mucho menos esfuerzo.
- Los dedos demasiado planos: los demás dedos deben mantenerse arqueados, sobre la yema, para no apagar las cuerdas vecinas.
- Demasiada presión: el instinto es apretar a fondo. Busca más bien la fuerza mínima que hace sonar las cuerdas. Te cansarás mucho menos.
Una buena prueba: planta el Bm y rasguea cada cuerda una a una. Identificas de inmediato cuál suena apagada o zumbante. Nueve de cada diez veces, el culpable es la cuerda de Si o de Sol, mal pisada por el índice. Ajusta, repite y escucha la diferencia.
La rutina para progresar de forma duradera
Dominar el Bm es, ante todo, cuestión de constancia. No hace falta practicar una hora seguida: es mejor unos minutos bien enfocados cada día. Aquí tienes una rutina que ha dado sus frutos con los guitarristas a los que acompañamos:
- Calienta la mano: unas subidas y bajadas cromáticas para soltar los dedos.
- Pon el acorde, suéltalo, vuelve a ponerlo: coloca el Bm, rasguea, relaja completamente la mano y repite. Busca la rapidez de colocación.
- Comprueba cuerda por cuerda: rasguea cada cuerda por separado para identificar las que zumban.
- Trabaja las transiciones: encadena el Bm con los acordes vecinos (D, A, G) que aparecen con frecuencia en tus canciones.
Un último punto importante: tu instrumento. Una guitarra mal ajustada, con una acción (altura de las cuerdas) demasiado alta, hace la cejilla mucho más incómoda de lo que debería. Si estás empezando, una guitarra folk bien regulada cambia radicalmente la sensación bajo los dedos.
No te centres únicamente en el Bm de forma aislada. El verdadero clic llega trabajando sus transiciones dentro de una canción real. Elige una canción sencilla que contenga el acorde y tócala en bucle, despacio. El gesto acaba automatizándose, y un buen día te das cuenta de que el Bm sale solo.
El Bm no es más que una etapa
Si te quedas con una sola cosa, que sea esta: el acorde Bm no es un muro infranqueable, es un rito de paso. Todos los guitarristas han pasado por ahí, y todos lo han superado. Empezando por las versiones simplificadas, cuidando la posición del pulgar y trabajando las transiciones un poco cada día, verás tus progresos llegar más rápido de lo que crees. Y una vez domado el Bm, habrás desbloqueado la mecánica de la cejilla: la puerta se abre entonces a F#m, C#m y todos los demás acordes movibles. Venga, coge la guitarra y manos a la obra — el clic está más cerca de lo que imaginas.

