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Top 5 de los mejores platillos crash: ataque, expresividad y potencia

Si estás perdido en la jungla de modelos, descubre nuestra selección de los mejores platillos crash, firmados por Sabian, Zildjian o Paiste, y afirma quién es el jefe de la rítmica.

Fabricado en bronce B20|Proyección instantánea|La calidez del sustain|La musicalidad del sustain|El ataque impresionante
Respuesta rápida y ataque cortante| Toque a mano muy agradable y preciso|El look refinado|El punch de la aleación B8|El sustain muy homogéneo y sedoso
Proyección potente|Sonoridad cantarina|La polivalencia|El soberbio acabado brillante Reflector|Su precio
Nivel de sustain relativamente corto|Sustain débil que le resta algo de polivalencia y lo sitúa en la serie FX|El precio|La acidez del ataque muy orientada a la música amplificada|La acidez del sonido

El Sabian XSR 18" Fast Crash es una elección formidablemente eficaz para los baterías que buscan un sonido explosivo y refinado. Diseñado en bronce B20 puro, este platillo se beneficia de las innovaciones desarrolladas para las series de gama alta Evolution y X-Plosion, garantía de una calidad sonora excepcional.

Puntos fuertes:

Fabricado en bronce B20, una aleación noble utilizada para los platillos profesionales.

Respuesta rápida y ataque cortante, ideal para los acentos vivos y los toques dinámicos.

Diseño derivado de las series Evolution y X-Plosion, que permite una proyección potente y una bella musicalidad.

Excelente polivalencia, tan cómodo en rock y pop como en funk o fusion.

Punto débil:

Su nivel de sustain relativamente corto podría no convenir a quienes buscan crashes más envolventes o más largos en resonancia.

Pro tips

Combina este platillo con un crash más oscuro o más amplio para enriquecer tu paleta sonora en el kit y crear contrastes dinámicos en directo como en estudio.

Puntos fuertes

  • Fabricado en bronce B20
  • Respuesta rápida y ataque cortante
  • Proyección potente
  • Polivalente

Puntos débiles

  • Nivel de sustain relativamente corto

El fabricante estadounidense se lanza al platillo "compatible mano" y nos propone aquí uno de los mejores platillos crash, ligero de 15", fabricado en B20 y luciendo un magnífico acabado dorado que parece salido directamente del tesoro de los Incas. Este pequeño disco está diseñado para la velocidad y los arranques fulminantes. En efecto, su proyección fenomenal, en un registro bastante brillante pero rico en frecuencias complejas, le confiere un envoltorio de ataque instantáneo. El sustain que sigue es muy controlado, y su subida de volumen se mantiene precisa y homogénea a nivel de armónicos. Resulta así ideal para doblar un rimshot de caja o de timbal, que reforzará de manera musculada sin por ello cubrirlo todo durante varios compases… En definitiva, una puntuación musculada, pero inmediata y quirúrgica, disponible en una amplitud dinámica que le permite ser utilizado en todas las densidades de mezcla sin ningún problema. Por último, hay que notar que su pequeño diámetro favorece su flexibilidad y lo hace perfectamente adaptado al toque a mano, permitiéndole entregar «crashes» eficaces sin destrozarse los dedos. Será, por tanto, plenamente recomendado para los percusionistas preocupados por la potencia y la proyección.

Puntos fuertes

  • Proyección instantánea
  • Toque a mano muy agradable y preciso
  • Sonoridad cantarina

Puntos débiles

  • Sustain débil que le resta algo de polivalencia y lo sitúa en la serie FX

Luciendo la legendaria K de la gran tradición del cymbalier americano de origen turco, esta gigante en B20 es el modelo más imponente de nuestra colección. Y sin embargo, a pesar de sus dimensiones que incluso le permitirán servir de ride de apoyo, sigue siendo sorprendentemente elegante. Conviene precisar aquí que el fabricante ha querido dar a esta familia Sweet un lado no solo suave y expresivo, como su nombre indica, sino también muy polivalente. Así, gracias a su peso bastante ligero, los distintos modelos, que van de 16" a 23" (el 21" y el 23" están por supuesto etiquetados como Ride), pueden utilizarse en todos los registros tonales. De este modo, los rides se adaptarán perfectamente al crash, mientras que los crashes, sobre todo a partir de 18", podrán cumplir su función en el chabada. Enteramente martillada a mano con un patrón aleatorio destinado a darle una profundidad de textura particularmente oscura, esta 20" dispone además de una campana sin pulir que le otorga un aspecto muy caracterizado, y le da una sonoridad controlada pero cortante, ideales para los acentos y las polirritmias. Un modelo suntuoso.

Puntos fuertes

  • La calidez del sustain
  • El look refinado
  • La polivalencia

Puntos débiles

  • El precio

La primera particularidad de los platillos PST8 es que están fabricados, como sugiere su nombre, en B8, una aleación que contiene solo un 8% de estaño. Es una aleación que fue convertida en legendaria por la célebre serie 2002 del constructor suizo, y que marcó desde principios de los años 70 el sonido de las músicas amplificadas, gracias a su potencia, su proyección y su precisión. Este 18" retoma entonces estas características, y se beneficia también de un martilleado acabado a mano, ofrece una tonalidad enérgica, sin por ello resultar demasiado monótono a nivel de sustain. En efecto, este es ciertamente bastante brillante, al igual que el magnífico acabado Reflector dorado del platillo soberbiamente realzado con amplias huellas de martilleado a la antigua… Pero conserva una buena musicalidad, con un equilibrio interesante de las frecuencias medias en la declinación del sonido. Su fabricación "Medium", no demasiado densa, permite al modelo un ataque inmediato, bastante alto en los agudos, y acompañado de una gran cantidad de ruido blanco, que evoluciona así suavemente hacia una sonoridad más grasa, en una envolvente musical y expresiva. Notemos por último que este platillo, como todos los crash PST8, está también disponible en peso pesado, en la declinación "Rock" de los modelos… ¡Para quienes tengan que enfrentarse a un muro de Marshall!

Puntos fuertes

  • La musicalidad del sustain
  • El punch de la aleación B8

✅El soberbio acabado brillante Reflector

Puntos débiles

  • La acidez del ataque muy orientada a la música amplificada

Henos pues en el corazón de esta ineludible serie 2002, que ha sabido seducir a todas las categorías de baterías debido a su vivacidad armónica mencionada anteriormente. De Bonham a Cobham, pasando por Copeland o Dave Grohl, son ya casi cuatro generaciones de baterías que han forjado el sonido 2002 con sus grooves rock o jazz, pop o funky, electro o blues… Este pequeño crash, fabricado en modo peso pluma (Thin), retoma así de su larga y prestigiosa estirpe una garra reivindicativa, ofreciendo una subida de volumen casi imperceptible de tan inmediato como es su ataque. Será por tanto ideal para los dobles de acentos de caja. Su sustain resulta muy homogéneo, bastante blanco manteniéndose aireado, y, a diferencia del PST8, casi no desciende hacia los medios al final de la resonancia. En cambio, estos están eficazmente presentes si se toca el platillo en el centro del hombro, y a pesar de su acidez, esta última ofrecerá un bonito color ligeramente teñido de sombra, especialmente para un crescendo en redoble o una puntuación ligera. Un platillo vivo, sedoso pero atigrado.

Puntos fuertes

  • El ataque impresionante
  • El sustain muy homogéneo y sedoso
  • Su precio

Puntos débiles

  • La acidez del sonido

Cómo elegir bien tu platillo crash

La coherencia con el resto del kit

El primer criterio a tener en cuenta para la elección de un nuevo platillo crash es el de la homogeneidad de las sonoridades de su kit de platillos, que corresponde evidentemente al estilo musical que se toca. En efecto, cuando ya se posee ride y charles, será aconsejable elegir un platillo crash que suene en una tonalidad que le permita armonizarse con los sonidos de aquellos. Así, ¿posee su ride bonitas armónicas oscuras? Su pequeña recién llegada tendrá entonces todo el interés en acompañarlo en este registro, pues si es demasiado centelleante, ambos compañeros tendrán dificultades para entenderse. Esta es la razón por la cual numerosas marcas proponen packs de varios platillos, afinados en taller, y especialmente diseñados para ofrecer una buena coherencia. Por supuesto, se puede querer enriquecer el kit con crashes cuyas sonoridades, al contrario, contrasten con el resto. Pero incluso en ese caso, se mantendrá prudencia sobre los contrastes demasiado violentos…

Una cuestión de diámetro

Los crashes son los platillos que ofrecen la mayor variedad de diámetro, ¡de 13″ a 20″! Así, su sonoridad se extenderá desde la de los splash (de 8″ a 12″) a la de los rides (de 20″ a 24″). De hecho, en los grandes tamaños se encuentran modelos bautizados como crash-ride, que tendrán suficiente consistencia para tocar patterns manteniendo a la vez la flexibilidad necesaria para acentuar con franqueza cuando haga falta. Es un modelo que se encuentra a menudo en los kits compactos, pues permite doblar el sonido de ride, disponiendo al mismo tiempo de una tonalidad de crash. Sin embargo, cuanto mayor sea el diámetro, más largo será el tiempo de reacción del platillo, y más amplia también su duración de vibración (sustain). Así, si se desean realizar puntuaciones cortas e incisivas, será indispensable disponer de un pequeño platillo crash, más reactivo y más agresivo, pero menos invasivo.

El peso y el metal

Esta consideración de diámetro debe ponerse en paralelo con la del peso. En efecto, las marcas proponen distintos tipos de fabricaciones, generalmente etiquetadas mediante tres categorías de platillos: Thin (ligeros), Medium (equilibrados) y Heavy, o Rock (más pesados). Aquí, el peso actúa en paralelo con el diámetro. Cuanto más pesado sea el platillo, más largo será de maniobrar, como un barco, y requerirá además más energía para ponerse en vibración. Tendrá igualmente un sustain más largo, y será perfecto para crear capas armónicas que podrán prolongarse durante varios compases… Aquí también, para obtener una puntuación breve, que no cubra demasiado la música, se preferirán los platillos ligeros. Cabe notar sin embargo que existen atenuadores de sustain, que permiten obtener un abanico de tenor del sonido más amplio. Por último, las distintas aleaciones propuestas (de B8 a B20) tendrán también una influencia en el color del sonido. Cuanto mayor sea el porcentaje de estaño del platillo (la cifra después de la B), más tendrá una sonoridad cálida y amplia, pero también menos agresiva, menos rock.

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