- Woodbrass saca dos pedales de efecto 100 % analógicos a 24,90 € cada uno: la Green Dreamer (overdrive) y la Hard Clipper (distorsión).
- Cada uno funciona con tres controles muy sencillos: Drive o Gain, Tone y Level. Sin pantalla, sin menús, sin presets que gestionar.
- Cada uno esconde un mini switch que cambia la personalidad del sonido: Classic / Super en la Green Dreamer, Full / Tight en la Hard Clipper.
- Formato mini pedal con carcasa de aluminio, true bypass, alimentación 9 V DC a 20 mA: hechos a medida para una primera pedalera.
Esta vez el vídeo es un poco especial: no tengo uno, sino dos nuevos pedales sobre la mesa. Y lo mejor es que vienen directamente de Woodbrass. Por un lado la Green Dreamer, un overdrive precioso. Por otro la Hard Clipper, una distorsión bien gorda. Dos caracteres, dos niveles de potencia y algo en común: estos pedales Woodbrass se venden a menos de 30 € cada uno, o sea una miseria.
Te lo digo ya de entrada: 24,90 € la unidad es el precio que aparece en las fichas de producto, y eso cambia por completo la forma de montar una primera pedalera. Te doy un repaso a los dos: el sonido, los tres controles, los pequeños switches escondidos en la parte de arriba, el formato y la alimentación.


Green Dreamer: el overdrive 100 % analógico firmado por Woodbrass

Empezamos con calma con la Green Dreamer. Estamos ante un overdrive 100 % analógico, con una filosofía bastante clásica: tres controles, Drive, Tone y Level, y listo. Sin pantalla, sin menús que recorrer, sin presets que guardar antes de tocar.
Lo que de verdad cuenta aquí es el circuito. Responde muy bien a tu ataque y al volumen de la guitarra. En la práctica: bajas el potenciómetro de volumen de la guitarra y el sonido se limpia solo. Atacas más fuerte con la púa y la saturación se despierta. Es justo el tipo de comportamiento que hace que un overdrive acabe enchufado de forma permanente en la pedalera.
Overdrive y distorsión no son la misma familia de saturación. El overdrive trabaja en una zona suave: engorda, calienta, conserva mucha dinámica y deja pasar el carácter de tu guitarra. La distorsión va mucho más lejos en el recorte de la señal: más ganancia, más compresión, más densidad y un sustain (el tiempo que la nota sigue sonando) bastante más largo. Ese es exactamente el reparto de papeles entre la Green Dreamer y la Hard Clipper.
Del sonido limpio ligeramente sucio a las saturaciones muy bluseras
Con un poco de Drive simplemente ensucias un sonido limpio y le aportas algo más de calidez. Queda muy bonito en un acompañamiento: engorda sin desvirtuar tu timbre. Después vas subiendo el potenciómetro poco a poco y ahí aparecen esas bonitas saturaciones naturales, perfectas para el blues.
El Tone te sirve para dosificar el brillo según tu guitarra y tu ampli, y el Level para ajustar el volumen de salida del pedal. Tres potenciómetros, tres decisiones, y en diez segundos estás listo.
El switch Classic / Super: dos overdrives en un solo pedal
Eso sí, esta Green Dreamer tiene una pequeña particularidad: un mini switch Classic / Super.
- En modo Classic se conserva el carácter original del circuito, con esos medios tan bonitos. Es el lado old school, articulado, que pone la guitarra bien en primer plano.
- En modo Super pasas a una versión algo más moderna: un poquito más de ganancia, más compresión natural, y un sonido algo más abierto, algo más agudo.
La ventaja es muy concreta: te permite cambiar de forma bastante notable el comportamiento del pedal sin tener que tocar todos tus ajustes. Mueves el switch, la personalidad cambia y tus tres potenciómetros se quedan exactamente donde los habías dejado. En directo, es el tipo de detalle que se agradece.
La Green Dreamer en modo boost
Está claro que un overdrive como este no tiene por qué servir solo como saturación. Puedes poner muy poco Drive y subir el Level para usarlo como pedal de boost. Así llegas a tu ampli con unos cuantos decibelios más, un ataque algo más definido y una señal algo más comprimida.
Overdrive principal para solos, un crunch ligero para acompañar o un boost delante de un ampli ya bien caliente: esta Green Dreamer sirve para un montón de cosas. Es el overdrive clásico que conviene tener en la pedalera muy, muy pronto.
Para un boost bien limpio, deja el Drive casi a cero y sube el Level por encima de la mitad. Después ajusta el Tone de oído: es el que decide si tu solo sale por la parte alta del espectro o si se queda en los medios. Y no te olvides del switch Classic / Super, porque también cambia el resultado del boost.
Hard Clipper: la distorsión analógica para el rock y el metal

Si la Green Dreamer se quedaba en el terreno del overdrive, con la Hard Clipper entramos directamente en otro mundo.
Seguimos con un circuito 100 % analógico y también con tres controles muy sencillos: Gain, Tone y Level. Pero esta vez vamos a por mucha más saturación, con un carácter más denso, más agresivo, pensado directamente para el metal o para el rock.
Y a pesar del gran nivel de ganancia disponible, la idea es mantener algo preciso. Los riffs siguen siendo legibles, las notas conservan su definición cuando tocas rápido, y la compresión natural del circuito alarga el sustain.
El nombre del pedal viene del «hard clipping», el modo de recorte de la señal que usa su circuito: la forma de onda se corta de manera tajante, y de ahí sale esa saturación densa e inmediata, muy de disto. Quédate sobre todo con la consecuencia práctica: el potenciómetro de Gain cambia enormemente el grano, pero bastante poco el volumen percibido. Así que ajusta primero el Gain y después el Level.
El switch Full / Tight: grueso por abajo o cortante en la mezcla

Aquí también encuentras un pequeño switch extra, que te permite pasar del modo Full al modo Tight.
- Modo Full: la disto clásica, gruesa, con muchos graves. Es el modo que llena, el que quieres para unos power chords gordos o una intro que tiene que ocuparlo todo.
- Modo Tight: se recortan ligeramente las frecuencias graves para conseguir un sonido más definido y más penetrante. Es el modo que mantiene los palm mutes bien apretados y que te hace destacar cuando hay mucha gente alrededor.
Y ahí, con el Gain, puedes subir, subir y pasártelo en grande. Si te apetece un sonido muy, muy gordo, esta es la que buscas.
Formato mini y 9 V: dos pedales Woodbrass pensados para una primera pedalera
Estos dos pedales se han construido en formatos muy pequeños, y eso resulta súper práctico cuando empiezas a acumular efectos sobre una tabla. En las fichas de producto encontramos, para cada uno, una carcasa de aluminio de 97 x 51 x 50 mm y 181 g, jacks mono de 6,35 mm en entrada y en salida, una impedancia de 100 kOhms por ambos lados, y un true bypass con LED testigo. El true bypass es simplemente el hecho de que tu señal atraviesa el pedal sin modificarse cuando está apagado.
En cuanto a la alimentación, hablamos de 9 V DC a 20 mA, mediante un conector cilíndrico de 5,5 x 2,1 mm con centro negativo, el estándar de los pedales de guitarra. No hay hueco para pila y el adaptador no viene incluido, así que hazte con una fuente de alimentación. La buena noticia es que 20 mA es realmente poco, o sea que puedes enchufar varios en una pequeña fuente multisalida sin que se ahogue. Perfecto para tu primera pedalera.
Si de momento solo vas a por uno, deja que decida tu estilo. Blues, rock, pop, indie y ganas de un crunch cálido o de un boost para los solos: la Green Dreamer. Hard rock, metal, riffs saturados y un buen muro de sonido: la Hard Clipper. Y si te llevas los dos, coloca la Green Dreamer antes de la Hard Clipper en tu cadena: así podrás usarla como etapa de boost a la entrada de la disto.
Mi veredicto sobre los pedales Woodbrass Green Dreamer y Hard Clipper
Dos pedales, dos caracteres, dos niveles de potencia. La Green Dreamer para el crunch, el blues, el solo bien caliente y el boost. La Hard Clipper para el rock que empuja y el metal que arrasa. En los dos casos: tres potenciómetros, un switch, 100 % analógico, y un formato que no te come media tabla.
La verdad, gracias Woodbrass, porque encontrar dos imprescindibles así por menos de 30 € cada uno da mucha alegría. Qué más te puedo decir, aparte de que ahora esperamos la continuación. Delay, reverb, chorus, quién sabe.
Dicho esto, te agradezco muchísimo que hayas leído este artículo. No dudes en dejar un comentario y en hacernos tus preguntas, intentaremos responderlas. Aquí sigue Zacharie, y como siempre, un placer atenderos.

